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martes, 30 de noviembre de 2010

Erwan o el Maratón definitivo...

Un relato de ficción basado posiblemente en hechos reales (Pero aun no comprobados...)

ENLACES AL RELATO COMPLETO

Erwan o el Maratón definitivo - Capítulo 5: DH-7534W..................3:15:00

Domingo por la mañana, 08:00… El día había amanecido espléndido y no precisamente por la predicción de disfrute de un día soleado.... La climatología parecía que esta vez iba a favorecer el desarrollo del Maratón y se situaba en el lado favorable para los miles de maratonianos que iban a situarse en la línea a de salida. El parte meteorológico anunciaba cielo cubierto con un leve riesgo de precipitaciones muy débiles a partir del mediodía. Es decir, cuando la gran mayoría de corredores o ya habrían acabado el Maratón o les quedaría muy poco para cruzar la meta... Y, evidentemente, una temperatura ambiental que oscilaría entre los 13 y los 15 grados, es un marco perfecto para el Maratón....

La ciudad se preparaba para rendirse bajo los pies de los héroes de la larga distancia… Se respiraba un ambiente distinto en las calles adyacentes a la zona de la salida. Centenares de atletas iban de un lado a otro dirigiéndose a las zonas de los guardarropas con las expectativas depositadas en el devenir de las próximas horas… Comentarios distendidos entre los corredores que, evidentemente, intentaban disimular la tensión del momento… Habían llegado hasta aquí con centenares de kilómetros recorridos, largas y duras sesiones de entrenamientos, horas de sueño sacrificadas… Todo ello tendría en unos minutos una respuesta adecuada. El Maratón iba a imponer su ley implacable. El reto para muchos, en el caso menos favorable, era llegar a la meta, cruzar esa línea mítica, señal inequívoca de haber franqueado el temido muro. Algo que no seria fácil en absoluto, cada corredor es un mundo, cada uno tiene sus propios límites y sus propias ambiciones y hoy había llegado finalmente la hora de la verdad...

Una línea azul indicaba de forma inequívoca el trayecto a seguir a través de los 42,195 km, una línea que era el origen y el final de cada una de las historias personales que iban a encontrar su culminación en el Maratón. Una línea que los miles de maratonianos que se iban a reunir en la salida no podían permitirse el lujo de perder de vista.... Las calles paulatinamente se iban cerrando al tráfico. El Maratón iba tomando posesión de las principales arterias urbanas. Los uniformes azules de los agentes del orden se multiplicaban por momentos situándose estratégicamente en los cruces principales y los centenares de voluntarios recibían las últimas instrucciones de los organizadores… 

Faltaban pocos minutos para el inicio de la gran prueba, más de 15.000 corredores ultimaban los pequeños detalles previos a la salida… Últimos estiramientos, comentarios finales entre unos y otros... El bullicio era incesante, los nervios a flor de piel se traducían en pequeños saltos de puntillas o flexiones espontáneas de muchos atletas... Los más rezagados se introducían con premura en el recinto de los cajones perfectamente delimitados e intentaban hacerse un hueco entre la marea de maratonianos.. Zona verde: 2 h 30 min – Zona azul: 3 h – Zona Roja: 3 h 30 min - Zona naranja: 4 h – Zona amarilla. 4 h 30 min…

En la inmensa avenida, sobre las cabezas de los miles de corredores se elevaban los globos azules de las liebres que la organización había facilitado con los tiempos finales rotulados de forma visible en cada una de las esferas suspendidas en el aire... Mientras, en los laterales de la zona de salida se iba agolpando el público expectante por compartir con los corredores ese momento estelar... Gritos de ánimo y un penetrante aroma a linimentos y espray para combatir posibles molestias musculares o articulares componían la escenografía típica de esos minutos previos...

Entre los miles de asistentes que se habian congregado en la salida del Maratón y de forma anónima estaba Ylena... Finalmente había decidido asistir también al gran momento de la salida, aunque no le había comentado nada a Erwan. Quería intentar verle de forma imprevista, sin que él lo supiera para darle esa pequeña gran sorpresa…. Ylena estaba viviendo intensamente ese momento... Durante esas últimas semanas había estado coincidiendo prácticamente a diario con Erwan, había sido cómplice de sus entrenamientos… Se había animado a desplazarse hasta el Maratón debido precisamente al hecho de haber conocido a Erwan y en esa mañana espectacular Ylena empezaba a darse cuenta de que Erwan tenía para ella un significado especial que hasta entonces no había querido reconocer... No sabía exactamente la razón principal pero había tomado la decisión de seguir a Erwan desde el principio, darle todo su apoyo, empujarle si era necesario para que Erwan alcanzara su objetivo… Ese chico me ha ganado… -Se decía Ylena- Tiene un magnetismo especial...!! y mientras se repetía interiormente esas reflexiones intentaba vislumbrar entre la gran multitud la silueta de Erwan preparándose en la zona de Salida....

Era el Maratón que Erwan había preparado sólo por ella, era el Maratón más deseado por Erwan. Había sacrificado demasiadas cosas para llegar a ese momento... Ella estaría, como le había prometido, en la línea de llegada dispuesta a obsequiarle con la mejor de sus sonrisas, con la más encendida ovación, con una mirada exclusiva para él... Para Erwan, el héroe del Maratón....

Ylena intentaba localizar a Erwan con su mirada, pero sus ojos se confundían entre miles de camisetas de colores intensos, entre el bullicio creciente de los corredores.... Ylena, cada vez más, sentía la necesidad de verle, de desearle suerte antes de la salida... Ylena quería localizarle para llamarle a su lado y.... besarle con admiración... Para desearle toda la suerte del mundo... En Ylena estaban despertando sentimientos hasta ahora desconocidos hacia Erwan... Y ella era plenamente consciente de su imperativa necesidad de tenerle cerca antes de la salida.... Ylena estaba descubriendo que Erwan le había calado hondo y había decidido al fin demostrárselo en una ocasión tan significativa como el día del Maratón… 

Ylena no tuvo suerte… No pudo localizar a Erwan antes del momento estelar… Sonó un disparo al aire y miles de serpentines de colores fueron lanzados sobre los corredores que empezaban a moverse lentamente como una inmensa oleada humana avanzando con dificultad. Miles de zapatillas empezaban a impactar rítmicamente en el asfalto aún húmedo de la gran avenida... El griterío era incesante… Los corredores empezaban a ganar sus posiciones en función de la estrategia a seguir... El Maratón estaba en marcha...! Una vez más la épica del Maratón se manifestaba en toda su extensión….

Ylena esperó pacientemente en un lateral de la avenida escudriñando con su mirada esa auténtica avalancha humana que desfilaba ante sus ojos… Se esforzaba por identificarle entre la multitud, lo imaginaba totalmente centrado en esos primeros compases del Maratón, intentando adquirir el ritmo previsto para esos primeros kilómetros... Cada minuto que pasaba Ylena deseaba más fervientemente verlo en la distancia... Quería desearle suerte, quería que Erwan fuese consciente de que ella estaba allí, muy cerca...!

El Maratón ya rodaba por las calles de la gran ciudad y, de momento, Ylena, no había tenido la fortuna de poder visualizar a Erwan. Aún así decidió que lo intentaría unos kilómetros más adelante. Estaba completamente decidida a hacer un seguimiento hasta el final. Tenía un plano del recorrido del Maratón y de la red de Metro y eso iba a permitirle situarse en determinados puntos clave del recorrido. Llevaba consigo su cámara fotográfica preparada para inmortalizar algunos momentos de la competición y, por supuesto, la imagen de Erwan en pleno esfuerzo... Ese chico se lo merecía todo..!! –Pensaba Ylena - 

Los dígitos del crono de la llegada marcaban exactamente 3 horas y 15 minutos… 

El Maratón seguía su curso, los kilómetros se sucedían uno tras otro sin pausa... Kilómetros largos, interminables para unos… Kilómetros que transcurrían con inusitada rapidez para otros.... El Maratón poco a poco iba imponiendo su implacable ley... El dolor, el esfuerzo, la impotencia, el desánimo, el sufrimiento contrastaban con la determinación, la cadencia ágil, el ritmo fluido y la confianza de unos y otros.... Ylena estaba viviendo desde dentro la esencia misma del Maratón, deteniéndose en varios puntos en los que pensaba poder al fin localizar a Erwan... Pero la suerte parecía no acompañarle. Ylena estaba convencida de que cuando ella se detenía en alguna estación de Metro, subía a la superficie y rápidamente localizaba el paso del Maratón, Erwan hacia pocos instantes que ya había pasado por ese lugar... Estaba realmente molesta consigo misma... El Maratón llevaba ya casi 3 horas de recorrido y todavía no había podido ver a Erwan en plena acción…!! Por lo que finalmente decidió, para mayor seguridad, dirigirse directamente a la zona de llegada con tiempo suficiente y allí sí, con absoluta certeza, podría contemplar la llegada de Erwan... Lanzarse a sus brazos, besarle y… 

Ylena llegó con suficiente antelación y, no sin esfuerzo, consiguió situarse en un lugar preferente donde podría visualizar sin mayores complicaciones los últimos metros del Maratón, la llegada de Erwan…!! Ylena estaba cada vez mas emocionada, contagiándose del ambiente festivo que se respiraba en la zona de llegada. Erwan era su punto de referencia, deseaba más que nunca verle por fin aparecer, cansado, quizás exhausto por el esfuerzo pero sonriente, buscándole a ella con su mirada… Esos últimos días había crecido en Ylena un sentimiento especial hacia Erwan. Le gustaba su actitud, su forma de hablarle y su manera de mirarla, como si quisiera leer en su interior, le gustaba sentirse observada por Erwan... Ylena quería que Erwan ese día viese recompensado su esfuerzo con la más intensa de sus sonrisas y besarle con toda sus fuerzas... Ylena le estaba esperando con impaciencia....

Se acercaba el momento, el crono de la llegada marcaba 3 h, 10 min de recorrido. Erwan estaría ya a punto de encarar los últimos metros del Maratón y ella no podía reprimir su nerviosismo. El momento crucial era inminente... Ylena fijaba intensamente su mirada en cada corredor que aparcería en la lejanía y encaraba la recta final. El corazón le daba un vuelco cada vez que creía adivinar al fondo al silueta de Erwan… Los corredores iban llegando cada uno con su propia odisea dibujada en sus rostros.. Eran la viva expresión del cansancio, del sufrimiento, pero a la vez del triunfo, de la gloria ansiada, del instante sublime de cruzar la meta del Maratón... Y Erwan estaba ya a punto de vivir ese instante y ella seria testimonio de esa secuencia espectacular que deseaba compartir con él....

Pasaron algunos minutos más… Los dígitos del crono de la llegada marcaban exactamente 3 horas y 15 minutos… Esa era la hora..!! A partir de ahí Erwan podía aparecer en cualquier momento... Ylena estaba ya totalmente contagiada por el ambiente que se respiraba en la llegada del Maratón: gritos enfervorizados de ánimo, corredores que llegaban exultantes mientras otros entraban prácticamente sollozando en la meta, quizás por el dolor o el sufrimiento, quizás por la emoción incontenida... Ylena se preguntaba en qué condiciones llegaría Erwan a su punto de destino y cuál sería su reacción al verla. Sintió en su interior un estremecimiento insospechado cuando el crono había marcado el tiempo previsto por Erwan… Quería más que nunca verlo llegar, abrazarse a él, mirarle a los ojos… Besarle como a un héroe…!

El cronometro no se detenía ni un sólo segundo: 3 horas 20 minutos, Erwan todavía no llegaba... Ylena recordaba sus palabras en días anteriores cuando le había explicado los mil y un imprevistos que pueden surgir en el Maratón y que pueden trastocar drásticamente cualquier previsión... Ylena pensó que habría sufrido algún pequeño contratiempo y que llegaría unos minutos más tarde… No importa...!! -Pensó- Su máximo anhelo era que Erwan llegase cuanto antes y, presa de su propia impaciencia, aplaudía aún con más fuerza a todos los corredores que iba llegando….

3 horas 25 min, 3 horas 30 minutos y Erwan no aparecía....3 horas 40 minutos, 3 horas 45 minutos… Ylena a estas alturas estaba ya realmente preocupada y el desánimo hacia presa en ella sin remisión.. Desánimo, desilusión, preocupación…? Una inesperada mezcla de sentimientos contradictorios que poco a poco la iban entristeciendo interiormente... Dónde estaba Erwan…? Por qué no había llegado aún….?

Ylena sólo acertaba a deducir que Erwan había sufrido algún problema durante el Maratón que le había impedido llegar en el tiempo previsto pero estaba convencida que al fin lo vería aparecer al fondo de la avenida... No podía ser de otra forma..!! Aún con esa esperanza pero con una sonrisa cada vez mas desdibujada en su rostro Ylena se dirigió a los asistentes sanitarios para preguntarles por los abandonos que se habían producido durante el Maratón intuyendo que quizás Erwan hubiese sufrido esa circunstancia y se hubiese visto obligado a abandonar… Pero nadie supo darle la información que buscaba... Si Erwan hubiese abandonado ella estaba convencida de que aún así se habría dirigido a la línea de llegada para encontrarse con ella, tal y como le había asegurado… Pero el tiempo pasaba inexorablemente sin noticias de Erwan… 4 horas, 4 horas 30 minutos, 5 horas…!!

Ylena se había mantenido fiel a su compromiso con Erwan, había permanecido todo el tiempo en el lugar indicado, había estado pendiente de todos los movimientos a su alrededor esperando verlo aparecer en cualquier instante dirigiéndose a ella y fundiéndose ambos en un ardiente abrazo...

El Maratón llegaba a su fin, más de 5 horas de recorrido, los últimos atletas iban cruzando la línea de llegada con toda la carga de sufrimiento expresada en su rostros pero rebosantes de alegría y orgullo por haber conseguido su propósito… Llegar a la meta...

Ylena, ya completamente abatida, hizo un último recorrido por la zona de llegada con la débil esperanza de localizar a Erwan en algun lugar... Volvió a preguntar a los voluntarios, a los auxiliares sanitarios por si se había producido alguna incidencia con algún corredor... Algo, en definitiva, que justificase la ausencia en la línea de llegada de Erwan... Pero no consiguió nada. Era evidente que Erwan no estaba en el Maratón… Su desolación era absoluta… Porqué..? -Se preguntaba Ylena- Qué ha pasado…? Dónde estaba Erwan…? Toda la ilusión que había reservado durante los días previos al Maratón, todos las miradas furtivas que le había dedicado, toda la complicidad que había crecido entre ambos, todo el sentimiento, toda la carga emocional que ella quería demostrarle precisamente hoy, se había diluido a través de las horas… Erwan no estaba en el Maratón… Finalmente Ylena se fue del lugar totalmente abatida... No alcanzaba a encontrar una razón que explicara esa ausencia...

Durante los días siguientes Ylena volvió a correr por la misma zona donde acostumbraba a coincidir con Erwan pensando en que volvería a verlo y al menos le daría una explicación convincente, un razonamiento valido para justificar su extraña ausencia…Ylena salía a correr albergando esa última esperanza. Todos los días a la misma hora, todos los días por el mismo recorrido, pero... Erwan había desaparecido... Jamás volvió a verle, jamás volvió a cruzarse con él… Desde ese día en la mirada de Ylena se dibujaba un pálido perfil de tristeza…

Erwan Field................... 3 horas 15 minutos 00 segundos 

EPÍLOGO

Unos días después, en la sección de sucesos del periódico local apareció una noticia breve que indicaba el hallazgo en una zona forestal cercana de restos de unas zapatillas de running y jirones de ropa deportiva chamuscados y desperdigados por la montaña tras la espectacular tormenta que había castigado la zona por esas fechas.... No se supo nunca a quien pertenecían porque fue imposible identificar los pocos restos carbonizados que se pudieron localizar arrastrados por el agua y el barro de la tormenta algunos centenares de metros más abajo... Fue la imprevista consecuencia del terrible impacto de un rayo letal que dió pie a un lamentable suceso aún por resolver......

Ylena nunca lo supo, pero en lo más profundo de su corazón cada día que salía a correr pensaba en su héroe del Maratón, pensaba en Erwan y aun mantenía latiendo en su interior una secreta esperanza...

Ylena nunca tuvo conocimiento del extraño hallazgo en las montañas… Pero tampoco fue consciente de lo que ahora, amigos, os voy a desvelar y que ha sido el motivo principal por el que me he decidido a contaros esta historia. Un hecho por el cual llevo algún tiempo obsesionado y que me estremece cada vez que compruebo su evidencia....

Por casualidad, revisando las clasificaciones de ese fatídico Maratón en el que Erwan e Ylena deberían haberse encontrado, precisamente a la hora exacta en que Erwan le había prometido a Ylena que llegaría a la meta... Es decir, a las 3 horas y 15 minutos... Justamente en ese tiempo... Me quedé estupefacto al leer lo siguiente:

Posición:1.235
Nombre: Erwan Field
Chip: DH-7534W
Tiempo: 3 h 15 min 00 seg

Hasta tal punto me afectó ese descubrimiento que incluso contacté con los responsables de la organización del Maratón para verificar si se había producido algún tipo de error informático o alguna circunstancia anómala que explicara el hecho y... me confirmaron que todo el proceso de registro de chips electrónicos era correcto y que ese corredor, a todos los efectos, había entrado en meta…. Me quedé helado y sin poder articular palabra alguna… Erwan había entrado en la meta del Maratón.!!

Evidentemente no he encontrado ninguna explicación lógica… Pero lo más sorprendente, lo que me tiene totalmente colapsado es que, desde hace cuatro años, cada vez que se celebra el Maratón consulto los resultados finales e indefectiblemente aparece en la clasificación su nombre: Erwan Field, con su número de chip y el tiempo de registro de su llegada: 3 horas y 15 minutos… Erwan acude cada año a la cita con Ylena….

No puedo evitar estremecerme cuando intento razonar de forma coherente estos hechos... Cada año, desde entonces, Erwan acude a su cita con Ylena en el tiempo estipulado… Cómo es posible..? Cuál es la explicación…? Son preguntas sin respuesta que me repito constantemente y os puedo asegurar que desde que descubrí estos hechos, estoy realmente desorientado, no soy capaz de asimilarlo, pero la prueba irrefutable es que ese tiempo registrado en el Maratón es algo real... Aunque Erwan no está con nosotros, hace más de cuatro años que desapareció en una fatídica tarde de tormenta.…

Y, como os dije al principio, amigos, yo también soy maratoniano, también salgo a correr cada día y fue precisamente a través de Ylena que conocí esta historia. Ella me explicó su experiencia con Erwan y desde que fui consciente de estos hechos estoy inmerso en un auténtico dilema… Esta historia me supera…

Ylena desconoce lo que ocurre cada año en el Maratón y quizás sea mejor que nunca lo sepa... Cada año desde entonces se repite ese extraño suceso... Debería decírselo a Ylena o dejar que piense que Erwan simplemente desapareció para siempre….?

Cada año desde entonces se repite ese extraño suceso.... 

ENLACES A LOS CAPÍTULOS ANTERIORES:

sábado, 27 de noviembre de 2010

Erwan o el Maratón definitivo - Cual es tu final..?? Cómo acaba la historia..??


Quedan ya pocas horas para desvelar el final de esta sorprendente historia... Está claro que yo sé perfectamente cual es el desenlace... Pero... Los que habéis seguido este relato y los que todavía os estáis incorporando... Cómo creéis que puede acabar esta historia..?? Conseguirá Erwan cumplir su objetivo y encontrarse con Ylena en la meta del Maratón..?? Qué circunstancias pueden impedirle cumplir su palabra...?? Qué puede ocurrir durante el transcurso del Maratón...?? Ylena se dará cuenta por fin de todo lo que inspira en Erwan..??

Os invito a que, en un comentario adjunto, escribáis o escenifiquéis, de forma resumida, cual seria para vosotros el final previsto de esta historia.... Cómo os gustaría que acabara...?? A ver quién de vosotros se aproxima más a lo que realmente ocurrió.....!!

No olvidéis que este es un relato de ficción basado en hechos reales (Aún no comprobados..)
Erwan y yo mismo esperamos vuestras propuestas....



martes, 23 de noviembre de 2010

Erwan o el Maratón definitivo. Capítulo 4: La Tormenta perfecta

La mañana siguiente Erwan se despertó algo más pronto de lo habitual, como espoleado por una inusitada sensación de actividad contenida... Recordaba perfectamente que, unas horas antes, había dado el gran paso hacia delante, el paso definitivo, se había inscrito en el Maratón… Una decisión muy arriesgada dado que sus entrenamientos no eran ni mucho menos los más adecuados para finalizar los 42,195 km en el tiempo que le había indicado a Ylena y sobre todo porque en apenas un par de semanas se celebraba la gran cita...

Erwan se situó frente al espejo, su expresión somnolienta era síntoma evidente de haber pasado una noche intranquila y no demasiado reparadora… Con la mirada fija en sus propios ojos, como retándose a sí mismo, Erwan apretó sus labios con firmeza y pensó que valía la pena intentarlo… Porqué no…? Nada se lo impedía y su motivación podía palparse a flor de piel. Ylena le había devuelto un poco de luz a su vida, se había convertido en una referencia constante en su quehacer diario y su interés por cumplir con la promesa que le había hecho superaba cualquier dificultad previa, cualquier posible reticencia… Iba a ser duro, desde luego. Erwan estaba convencido de la enorme dificultad para conseguir su propósito. Sabía que el muro sería esta vez más firme que nunca y difícil atravesarlo indemne… Y que a pesar de su propósito por alcanzar semejante reto, de vez en cuando le asaltaban algunas dudas... A Ylena apenas la conocía, no sabía prácticamente nada de su vida… Desconocía tantas cosas de ella…!! En fin, quizás toda esta situación no tenía demasiado sentido, no tenía una base lógica... Ylena era una novedad muy reciente en su vida, su relación hasta ahora se había limitado a mantener alguna conversación durante los entrenamientos, desconocía cómo era su vida, que es lo que hacía cuando no estaba corriendo… Pero a pesar de todo Erwan no renunciaba a seguir adelante...!!

Sumergido en esos pensamientos Erwan se dirigió a la cocina y preparó una botella de agua con sales minerales, se vistió apresuradamente, comprobó que la batería de su FR 405 estaba cargada y buscó en el escritorio de su ordenador el plan del último Maratón en el que había participado hacia ya unos meses… Erwan lo observó con detenimiento… Plan de 12 semanas, días de entrenamiento, subidas, series, cambios de ritmo, etc. Decidió que no le servía... No tengo margen de tiempo suficiente para eso...!! -Exclamó Erwan-. He de improvisar sobre la marcha-- - Dijo para sí mismo- Y se centró unos minutos en valorar diferentes alternativas. En la pantalla de su portátil un documento de Word en blanco esperaba impasible sus órdenes para plasmar en Arial, tamaño de fuente 11, sus primeras intenciones e indicaciones a seguir durante los próximos días. 

Erwan consultaba los planes que tenia archivados en el disco duro y los diferentes criterios a seguir: Jeff Galloway, Jack Daniels, Bob Glover, Martin Fiz, Julio Rey… Tenía suficiente material donde elegir. Erwan decidió improvisar y hacer una combinación de diferentes opciones intentando personalizarlas en función de su objetivo… Esta mañana 20 km a ritmo sostenido sobre 5 min x km, mañana un 10 x 1000 a 4 min x km con recuperación de 1 min, al día siguiente otros 20 km manteniendo el ritmo del primer día y acabando los tres últimos a 4:30, por la tarde sesión de natación y tonificación del tronco superior al día siguiente después de los cambios de ritmo en pirámide… Erwan fue diseñando su improvisado plan del Maratón para los próximos 15 días… Una vez hubo concluido, Erwan volvió a leerlo con actitud reflexiva... Uffff…!! –Exclamó- Necesitaré un aporte extra de energía, necesito ponerme las pilas… Vamos allá…!! Erwan se levantó y, con toda su determinación, cerro los puños y se auto convenció: Voy a conseguirlo…!! Después Erwan bajó a la calle y se dirigió al lugar previsto para iniciar su entrenamiento con total convicción…

Su actividad era absolutamente imparable. 

Los días siguientes fueron realmente exigentes… Erwan se había propuesto exprimir al máximo sus posibilidades para dar lo mejor de sí mismo... Estaba experimentando una metamorfosis totalmente irreversible. Cada fibra de su musculatura le pedía a gritos su correspondiente dosis de actividad, su sistema cardiovascular necesitaba quemar más oxígeno, su frecuencia cardiaca asimilaba sin desfallecer cada nueva dosis extra de ejercicio... Cambios de ritmo frenéticos, series de 1, 2 3 y 4 kilómetros… Rodajes de 20 y 25 kilómetros, ni un solo día de descanso, hidratación continua… Erwan entrenaba por las mañanas prácticamente en ayunas, lo único que ingería era una infusión de té rojo 30 minutos antes y durante el resto de la jornada se esforzaba por beber más de dos litros de agua... Su actividad era absolutamente imparable. Estaba todo el tiempo libre del que disponía analizando las diferentes sesiones de entrenamiento y su reacción física y mental a los mismos, calculando calorías y tiempos de recuperación y buscando en Internet nuevas fórmulas para aumentar el rendimiento en el más breve espacio de tiempo posible... Al llegar la noche Erwan estaba totalmente derrotado, se sentía exhausto pero al tiempo feliz... Incluso se preguntaba si había llegado al límite de la obsesión y si posiblemente estaba caminando sobre la misma frontera de la cordura… Pero después de continuas reflexiones volvía a sentirse más motivado que nunca y desechaba la idea de caer en una situación de riesgo. Se tumbaba en su cama y visualizaba todos y cada uno de los momentos vividos durante el día intentando extraer de cada uno de ellos toda la energía posible para acumularla en su memoria... Debía llegar al Maratón con la carga física y emocional suficiente como para acometer su objetivo con las mínimas garantías de éxito, rebosante de endorfinas... Sus piernas estaban en constante efervescencia, hasta el punto en que, de forma involuntaria, no podía reprimir algunas sacudidas espontáneas que sus miembros inferiores lanzaban al aire... Sus piernas eran como dos columnas jónicas a punto de estallar..

Erwan se esforzaba por conciliar el sueño para rentabilizar al máximo sus horas de descanso y su mente iba recopilando todos y cada uno de los encuentros casi diarios con Ylena. Sus palabras de ánimo, sus comentarios alentadores para afrontar el inminente Maratón, su especial forma de dirigirse a él llamándole “maratoniano”, algo que a Erwan le encantaba escuchar y no podía reprimir emitir un brillo especial en sus pupilas mientras alimentaba su orgullo de corredor al oír esas palabras en los labios de Ylena... Entre Erwan e Ylena durante estos últimos días se había establecido una conexión de evidente complicidad y para Erwan todo lo acontecido hasta el momento tenía un significado especial... Ylena se había materializado como su auténtica fuente de motivación, era su razón para el inminente Maratón y así... recreándose en su imagen y en el eco de sus palabras, Erwan se iba entregando lentamente al mundo de los sueños.....

Los días iban transcurriendo a una velocidad imparable. A Erwan le faltaban horas para solventar todas sus obligaciones y conciliarlas con sus entrenamientos diarios. Era toda una vorágine de actividades prácticamente sin tiempo para pensar. En esos últimos días Erwan había acentuado todavía más el perfil afilado que caracteriza y delata a los corredores de Maratón. Su imagen era fiel reflejo de lo que se llevaba entre manos y era consciente de que su esfuerzo parecía ir dando los primeros frutos… Sentía en su interior ese cosquilleo constante que predice la llegada de la gran prueba. Lo cierto es que Erwan contaba los minutos, las horas, los pocos días que faltaban y no podía ni quería negase a sí mismo su estado de ansiedad. Todo en su vida giraba en torno al Maratón y a Ylena... Visualizaba con todo detalle la secuencia que ella había propuesto.... Erwan llegaba a la meta del Maratón totalmente exhausto, con una buena dosis de sufrimiento acumulado en los últimos kilómetros... Y en esos metros finales Erwan se imaginaba a Ylena haciéndose un hueco entre el gentío y llamándole, gritándole con todas sus fuerzas... Vamos, vamos.. Erwan...!! Venga, maratoniano, que ya lo tienes...!! Y entonces un escalofrío recorría su pecho. Sabía que ese era el momento cumbre por el que habría valido la pena todo el sacrificio anterior... Quería pasar junto a Ylena en esos últimos metros y demostrarse a si mismo que había sido capaz de superar ese reto, que había cumplido su promesa, que había atravesado el muro y que, aunque casi sin fuerzas, llegaba en el tiempo estipulado... Ylena estaría esperando su entrada y él iba a darlo todo, iba a vaciarse por recibir en primera persona sus palabras de ánimo y sus felicitaciones. Quería pasar a su lado y mirarla a los ojos, aunque sólo fuese un segundo, y concentrar en ese instante todo lo que ella le inspiraba... Era su forma de demostrarle de lo que era capaz.. Aunque, claro, ella aun no lo sabía... Ylena era su punto de destino en el Maratón...

Faltaban solo tres días para la fecha anunciada y Erwan tenía previsto para esa tarde el último entrenamiento: un rodaje suave que había decidido sería algo atípico para romper un poco la férrea rutina que se había autoimpuesto desde hacía algunos días… Precisamente la mañana anterior había vuelto a coincidir con Ylena y al final de su rodaje le habia explicado con todo lujo de detalles el proceso de preparación del Maratón ante la admiración de ella. Ylena no podía entender cómo Erwan era capaz de asimilar tanto esfuerzo físico y psicológico, tan alta dosis de disciplina... Erwan le explicó minuciosamente los tiempos de las series, los períodos de recuperación, la importancia de las tiradas largas, los efectos de las endorfinas... Un lenguaje que para Ylena era prácticamente desconocido y que captaba plenamente todo su interés...

Ylena, esa misma mañana, había vuelto a insistir en el momento que Erwan deseaba con la máxima intensidad, el instante de la llegada del Maratón y le había prometido llevar su cámara fotográfica para captar la imagen de su entrada, mientras Erwan la escuchaba totalmente complacido... Erwan deseaba ese momento, lo respiraba a cada instante… Lo deseaba casi con fervor religioso... Ella estaría allí esperándole… Expectante por ver su llegada triunfal… Y Erwan, una vez cruzada la línea de meta, aun jadeante, iría a su encuentro, iría en busca de su recompensa, de su sonrisa, le abrazaría y la miraría fijamente a los ojos y quizás le diría... Quería decirle tantas cosas....!!

Erwan se iba empapando lentamente pero no le importaba la lluvia... 

Erwan se había desplazado hasta el lugar elegido para iniciar su último entrenamiento y, antes de empezar a correr, elevó su mirada hacia el horizonte... El cielo estaba cubierto de un gris plomizo e incluso, aunque tímidamente, empezaban a caer algunas gotas de lluvia dispersa. A Erwan no le importó... Es más, incluso pensó que era lo ideal, le encantaba correr bajo las gotas de lluvia. Era una sensación indescriptible, algo que dotaba al entrenamiento de un atractivo especial. Erwan se ajustó su gorra justo por encima de sus cejas, inspiro profundamente y sus piernas, como impulsadas por un resorte invisible, se pusieron en marcha... Erwan se iba adentrando en el bosque mientras notaba que sus extremidades inferiores le inducían aumentar el ritmo de crucero... Buena señal…!! – Pensó Erwan- Haciendo esfuerzos para contener el ritmo y no dejarse llevar… Era “The Flow”, el flujo que corría por sus venas y arterias... Era la viva expresión del concepto que Mihály Csíkszentmihályi había propuesto en 1975. Ese estado mental operativo en el cual la persona está completamente inmersa en la actividad que está ejecutando, durante la cual el tiempo vuela y las acciones, pensamientos y movimientos se suceden unas a otras sin pausa. Todo el ser está envuelto en esa actividad y se utilizan todas las destrezas y habilidades llevándolas hasta el extremo. La persona que está en ese nivel se encuentra completamente absorbida y experimenta una enorme satisfacción... Erwan conocía esa sensación de otras ocasiones y en esos momentos estaba totalmente rebosante de ella... Fantástico…!! -Se decía Erwan- Fantástico...!! Se repetía interiormente mientras divagaba sobre la posibilidad de venir algún día, después del Maratón, a ese mismo lugar y rodar tranquilamente, disfrutando del entorno, junto a Ylena... Querría ella acompañarle..? - Se interrogaba Erwan…-

Empezó a subir las primeras pendientes, la tierra húmeda despedía un aroma característico que penetraba en sus sentidos, sus zancadas era firmes y dejaban tras de sí unas huellas perfectamente dibujadas en el sendero…. El cielo se iba cerrando progresivamente y durante los primeros kilómetros la lluvia fue intensificando su presencia.. La tonalidad plomiza sobre su cabeza se fue convirtiendo en un trasfondo más oscuro que se acrecentaba a cada instante... Erwan se iba empapando lentamente sin importarle la persistente lluvia... El líquido elemento era cómplice de su salida y Erwan decidió continuar unos kilómetros más bajo su manto....

Erwan seguía corriendo con decisión atravesando serpenteantes pistas forestales que por momentos se iban estrechando… La intensidad de la lluvia no sólo no disminuía sino que súbitamente empezó a descargar con una fuerza inusitada... Fue cómo una eclosión espontánea, cómo si el cielo hubiera abierto de par en par unas gigantescas compuertas… Hasta el punto en que, en algunos momentos, Erwan no era capaz de distinguir el sendero más allá de cinco metros alrededor... No tuvo más remedio que detenerse unos instantes... Prácticamente estaba anocheciendo y, en vista de la situación, decidió que era el momento de regresar tras sus pasos a resguardarse del temporal y darse después una buena ducha de agua caliente... El trabajo del Maratón ya estaba hecho y el remojón ya era más que suficiente… Erwan giró sobre si mismo… 

En ese preciso instante el sendero sobre el que Erwan intentaba retroceder pareció estremecerse.. El latigazo aéreo de una fuerte tormenta eléctrica y el bramido continuo de los truenos resonaron en el bosque como un eco fantasmagórico… Era prácticamente imposible avanzar sin que sus Brooks Glycerin quedaran adheridas al barro como si unas garras invisibles surgieran desde el suelo y le sujetaran firmemente, mientras riachuelos crecientes de agua comenzaban a surcar la tierra junto a sus pies... Que mala suerte..!! Vaya tormenta...!! -Pensó Erwan- Sí, le gustaba la lluvia pero aquello ya era algo excesivo... En ese momento deseo no estar allí, solo quería regresar a casa y dejar fluir sobre su piel esa ducha caliente y reparadora y centrarse en su gran objetivo... Sólo faltaban dos días para el Maratón… Solo dos días para encontrase con Ylena, para vivir en primera persona ese encuentro ansiado por el que había estado trabajo muy duro las últimas tres semanas... Ylena estaría esperándole en la línea de meta..!! Que diría ahora ella si le viera en medio del bosque totalmente empapado bajo una tormenta de mil demonios..!!

El latigazo aéreo de una fuerte tormenta eléctrica y el bramido continuo de los 
truenos resonaron en el bosque como un eco fantasmagórico... 

En pocos minutos la noche prácticamente se había cerrado sobre Erwan y cada vez era más difícil avanzar ni tan siquiera un metro con el riesgo evidente de sumergirse en un auténtico barrizal... Erwan estaba realmente inquieto deseando localizar con urgencia un punto de referencia para orientarse e intentar alcanzar una zona protegida en la que esperar unos minutos... Quizás la furia desbocada de la tormenta daría paso a un momento de respiro… Jadeando por el esfuerzo Erwan se protegía los ojos con su mano izquierda mientras la gotas de lluvia le golpeaban como afiladas agujas lanzadas desde lo más alto… Luchaba cuerpo a cuerpo contra la lluvia desatada y sus pasos era cada vez más pesados e inseguros… Erwan tenía frente a sí una densa cortina de agua que frenaba cada uno de sus gestos y le hacía tambalearse mientras se esforzaba en distinguir el camino y encontrar, inmerso en la líquida oscuridad, un lugar para resguardarse… 

Una ráfaga de luz destellante rasgó la profundidad del cielo crepitando sobre los árboles...

Continuará.......

PRÓXIMO DOMINGO 29 DE NOVIEMBRE PUBLICACIÓN DEL ÚLTIMO CAPÍTULO:

DH-7534W................................3:15:00

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sábado, 20 de noviembre de 2010

Erwan o el Maratón definitivo - Capítulo 3: La llamada del Maratón

Al día siguiente a la misma hora Erwan volvió al plan previsto, salió a correr con una idea fija en su mente, con un objetivo prioritario... En qué instante se cruzaría con ella..? Le diría alguna cosa…? En todo momento su pensamiento analizaba la conversación mantenida el día anterior, mientras su mirada escaneaba la lejanía esperando en cualquier segundo identificar su esbelta silueta dirigiéndose hacia él...

Erwan, mentalmente, mantenía una conversación consigo mismo: Le dije a ella que iba a correr el próximo mes un Maratón y… no es cierto..!! Porqué le habré mentido...? Quizás quise impresionarla… Pero lo cierto - afirmaba Erwan - es que ni siquiera estoy entrenando como debería hacerlo. Aunque a ella le interesó mucho saber que iba a participar en el Maratón… Y seguía consultándose a sí mismo sin alcanzar ninguna conclusión definitiva al respecto.

Erwan seguía corriendo kilómetro tras kilómetro inmerso en sus pensamientos y lo cierto es que se sentía extrañamente liviano, con un ímpetu renovado en cada una de sus zancadas... El cronometro marcaba casi 50 minutos de carrera cuando ella apareció tras un giro corriendo con ese estilo característico que a Erwan le encantaba. Por unos segundos la incertidumbre hizo presa en él, dudó si ella le respondería al saludo, si la conversación del día anterior había sido algo meramente circunstancial… Incluso se interrogó sobre si ella recordaría el encuentro…

Pero antes de que Erwan fuese capaz de reaccionar y cuando se disponía a saludarla con la mejor de sus sonrisas, ella sin detenerse pero dirigiéndose abiertamente a él le dijo:

- Hola..!! Preparando el Maratón, eh…!!, Ánimo..!!, Vamos, vamos….!!

Erwan no esperaba ese comentario y quedó absolutamente desconcertado... Tanto que apenas le pudo decir, hablando con la voz entrecortada:

- Sí, sí, gracias…!!

Y ambos se separaron en direcciones opuestas… Erwan no pudo reprimir la tentación de girarse tras su estela… La contempló mientras se alejaba, con detenimiento y cierto desazón. Sintió la necesidad compulsiva de ir tras ella, pero reprimió ese ímpetu, se contuvo a duras penas... No era lo más adecuado y ella qué hubiese pensado..? Cual habría sido su reacción..? Así que Erwan decidió finalizar su entreno rebosante de satisfacción y al tiempo algo confuso. Ella, y explícitamente así se lo había dicho, estaba convencida de su participación en el próximo Maratón. Faltaban apenas tres semanas y lo cierto es que Erwan no se había planteado hasta entonces participar en el mismo. No era un objetivo a corto plazo...

Bah..!! Pensó. Sólo había sido un comentario intrascendente. Ella no tenía porque descubrir que no era cierto, que habían sido tan sólo unas palabras en tono distendido y nada más… Pero Erwan se empezaba a cuestionar interiormente la razón por la que desde hacía unos días experimentaba una mayor motivación cuando salía a correr y estaba empezando a deducir que precisamente se debía al hecho de que ella creyese firmemente en su próxima participación en la prueba reina...

Desde ese último encuentro Erwan salía a entrenar cada mañana centrado en la esperanza de encontrarse con ella, de cruzar unas palabras tan sólo, de contemplar su sonrisa exultante, de poder recrearse de nuevo la luminosidad de su mirada, de aspirar su estela tras su paso…

Prácticamente cada mañana se repetía el mismo escenario. La veía aproximarse desde la lejanía, poco a poco su inconfundible silueta se agrandaba ante sus ojos y la expectación de Erwan iba in crescendo... Erwan ralentizaba entonces su ritmo y esperaba con cierta impaciencia el momento de tenerla muy cerca, apenas a un par o tres de metros para disfrutar de su presencia, para intentar atrapar su mirada, para apoderarse de su tenue sonrisa... Erwan secretamente quizás ansiaba alguna señal, algún gesto que le invitase a girar sobre sí mismo y situarse a su altura para acompañarla en el recorrido.. Pero esa circunstancia no se había producido o Erwan así lo interpretaba y en consecuencia se limitaba a mantener la dinámica establecida. 

Ella se había convertido en una poderosa razón para correr, aunque evidentemente ella lo ignoraba. Era totalmente desconocedora de los pensamientos y de las sensaciones que inspiraba en Erwan…

Pero unos minutos después volvió a verla junto a la valla de madera... 

Uno de esos días, volvió a darse la misma circunstancia... Erwan había finalizado su entrenamiento diario y no se había cruzado con ella. Quizás hoy no ha podido salir a entrenar, pensó... Pero unos minutos después volvió a verla junto a la valla de madera que separaba un pequeño espacio de tierra habilitado como zona de recreo de la calzada... Ella parecía concentrada realizando unos ejercicios de flexibilidad.. Erwan se acercó lentamente dirigiendo sus pasos hacia el lugar hasta que ella se percató de su presencia y con un gesto de sorpresa levantó la vista... En ese momento Erwan supo que debía detenerse unos instantes. Deseaba tener la oportunidad de verla de cerca una vez más, de respirar su presencia...

- Hola… Dijo Erwan
- Hola, maratoniano - Fue su respuesta y añadió- Cómo van tus entrenos..?

Él, de nuevo, experimentó una evidente satisfacción al tiempo que agradeció interiormente el apelativo...

- Bueno, ya ves…. Cada día entrenando duro pero es algo que me da energía y me motiva... Le contestó Erwan...

En ese momento Erwan fue consciente de que aun desconocía el nombre de su interlocutora, y lo cierto es que en días anteriores se había interrogado sobre ello en más de una ocasión... Así que decidió tomar la iniciativa y le dijo: 

- Por cierto, si no te importa, puedo saber tu nombre...? Nos hemos visto algunas veces y no se cómo dirigirme a ti.....

Ella le miró fijamente a los ojos y sin bajar la mirada le dijo abiertamente y vocalizando muy despacio:

- Ylena, me llamo Ylena....
- Ylena... Qué bonito nombre..!! - Erwan no pudo reprimir la exclamación… Mientras asimilaba la textura aterciopelada con la que ella había pronunciado su nombre.
- Yo, Erwan - Se apresuró decir - Cómo para no perder ni un sólo segundo.
- Oye, por cierto.. -Continuo Ylena- Sabes que he decidido ir a ver el Maraton en el que tú vas a participar..? Nunca he visto ninguno y debe ser algo espectacular..!! Correr durante tantas horas… Es increíble...! Yo creo que me moriría..! Los corredores de Maratón deben ser sobrehumanos o algo así... Tiene que ser un espectáculo veros correr tanto tiempo sin desfallecer.. Y tú, cuál es tu objetivo..? En qué tiempo quieres llegar a la meta... ? 

Erwan estaba como paralizado, no salía de su asombro… Esa auténtica avalancha de preguntas le había descolocado... A Ylena le interesaba sobremanera algo que para él era una forma de entender la vida, que era en definitiva su propio estilo de vida... 

- Bueno... - Acertó a decir finalmente Erwan - Creo que voy a llegar en 3 horas y 15 minutos.. Si no ocurre ningún acontecimiento imprevisto, porque en un Maratón nunca se sabe.... - Sonrió Erwan con aire dubitativo- 
- Que bien...! Eres un valiente..! - Exclamó Ylena - Será fantástico..!!.. Sabes una cosa...? Le inquirió de pronto mirándole fijamente a los ojos...
- Dime…
- Verás, ya que he decidido ir a ver el Maratón y no conozco a nadie… Creo que al final intentaré situarme en la meta y esperaré tu llegada para aplaudirte y ver cómo consigues ese objetivo que te has propuesto... Esperaré tu llegada para vivir también ese momento... Será algo apoteósico, no crees..?

Erwan estaba anonadado, totalmente descolocado intentando asimilar las palabras de Ylena. Faltaban apenas dos semanas para el Maratón y precisamente por su atrevimiento anterior al afirmar algo que no era cierto, Ylena le estaba diciendo que acudiría al evento para ser testigo presencial del momento de su llegada en la gran prueba...!! Por unos instantes Erwan estuvo tentado de decirle la verdad, de decirle que todo había sido un comentario intrascendente, que se había dejado llevar por la conversación o inventarse una excusa creíble y decirle que tenía una pequeña molestia muscular que seguramente le impediría asistir al Maratón o comentarle algo sobre un viaje de trabajo imprevisto.... Lo pensó... Pero no lo dijo... Erwan le devolvió una intensa mirada y le contestó...

- De acuerdo Ylena, haré todo lo posible por llegar puntual a la meta y por supuesto estaré pendiente de ti para saludarte y agradecerte tus ánimos... Estaré en la meta del Maratón sobre las 3 horas y 15 minutos.. Vale..?
- Muy bien..! - Respondió ella alegremente – Nos vemos otro día, que tengas buenos entrenos y buenas sensaciones..!
- Gracias Ylena y hasta pronto..!

Erwan continúo su camino de regreso sintiendo los latidos de su corazón cada vez con mayor insistencia… Qué era lo que había hecho..? Porqué se había comprometido con Ylena si no tenía previsto participar en el Maratón...? Le había dicho, plenamente convencido, que llegaría a la meta en 3 horas 15 minutos y que estaría pendiente de ella para saludarla en los metros finales... Faltaban apenas dos semanas para el Maratón y además... Ni siquiera estaba inscrito..!!

Erwan estaba realmente estupefacto con su propia actuación. En su interior reinaba un torbellino de contradicciones. Hasta el punto que esa noche estaba especialmente activado a pesar del cansancio acumulado al final de la jornada. Erwan estaba inmerso en un mar de dudas y con la intención de encontrar un poco de claridad en su propia confusión Erwan decidió navegar unos minutos por la red... Puso en marcha su HP Notebook... Presionó con delicadeza el “On” y los micro-circuitos de su portátil se pusieron en marcha... Iniciando Windows... Contraseña... Mientras, Erwan se acomodaba junto a la pantalla... Buscó en el escritorio el icono que indicaba MP3 y resolvió relajarse unos minutos con un poco de música mientras iba repasando por estricto orden de publicación las diferentes entradas de los Blogs que se habían publicado en las últimas horas... Blogs de otros navegantes en la red que hablaban de su mundo, hablaban de carreras, competiciones, experiencias deportivas personales, objetivos, Maratón... Y que formaban parte indivisible de su propio entorno. Un colectivo de atletas populares con los que se relacionaba e intercambiaba frecuentemente comentarios sobre entrenos, competiciones, retos deportivos...

Pero a pesar de todo su mente, su pensamiento, estaba anclado en un nombre: Ylena... Un presencia constante, siempre ella... Su imagen, su sonrisa, su mirada, sus gestos… Ella, siempre ella… Intuyendo su silueta, buscándola kilómetro tras kilómetro… Imaginándola minuto tras minuto en la complicidad de la madrugada. Erwan intentaba despejar su mente y al menos por unos instantes cerrar los ojos y dejarse llevar... Pero no lo conseguía... Y la noche iba avanzando sin remisión…

En sus auriculares, frente al portátil, David Gilmour iniciaba los primeros acordes de Wish You Where Here acariciando las cuerdas de su Gibson acústica, mientras la voz del artista recorría todos los ángulos de su habitación y se incrustaba en cada neurona de su cerebro...

So, so you think you can tell Heaven from Hell,
blue skies from pain.
Can you tell a green field from a cold steel rail? A smile from a veil?
Do you think you can tell?

And did they get you trade your heroes for ghosts?
Hot ashes for trees? Hot air for a cool breeze?
Cold comfort for change? And did you exchange
a walk on part in the war for a lead role in a cage?

Erwan, sentía una especial predilección por esta melodía... De alguna forma esas notas llenaban su espíritu de una agridulce melancolía y de un cálido sentimiento... Y de nuevo, mientras esa música generaba paisajes virtuales en su memoria, Erwan, con los ojos cerrados, dibujaba en su mente la imagen casi etérea de Ylena meciéndose entre las notas de la canción, deslizándose entre cada poro de su piel como una cálida marea de terciopelo... Erwan estaba totalmente inmerso en una especie de trance sensorial…

Gilmour seguía desgranando cada palabra con una profunda intensidad…

How I wish, how I wish you were here.
We're just two lost souls swimming in a fish bowl,
year after year,
running over the same old ground. What have we found?
The same old fears,
wish you were here.

Erwan navegaba por la red sin un rumbo definido… Las pestañas de Google Crhome se abrían una tras otra en continua sucesión… Un viaje digital nocturno sin punto de destino… En ese trayecto y quizás impulsado por su propio subconsciente Erwan se encontró en su pantalla con la página principal del Maratón en el que, según le había asegurado a Ylena, iba a participar… Sus ojos se quedaron mirando fijamente esa información y, sin que Erwan fuera consciente de ello, su mirada adquirió un fulgor extraño… 

Los últimos acordes de Wish You Where Here iban diluyéndose y, en ese punto álgido de ensoñación, Erwan tomó la gran decisión… Su mano derecha dirigió el Logitech Mouse MX hacia el apartado “Inscripciones” y con su dedo índice presionó el botón izquierdo..

Muy lentamente, casi como en un acto litúrgico, Erwan fue cumplimentando los campos del formulario... Datos personales... Datos para la competición... Chip... - Ese era el último paso del proceso de inscripción - Erwan anotó como detenimiento esa última fase que completaba el proceso… DH7534W…. y acto seguido presionó el botón Enviar...

Se había inscrito en el Maratón….!!!!! Ya no había vuelta atrás….

Finalmente Erwan se quedo dormido, recostando, sin ser consciente de ello, 
su cara sobre el teclado de su portátil… 

Erwan sintió una especie de cosquilleo que iba propagándose por toda la extensión de su piel y cerró los ojos…. Poco a poco el sueño le fue venciendo... En sus auriculares Waters, Gilmour, Wright y Mason continuaban interpretando magistralmente la siguiente pieza…

Remember when you were young, you shone like the sun. 
Shine on you crazy diamond.
Now there's a look in your eyes, like black holes in the sky.
Shine on you crazy diamond.
You were caught on the cross fire of childhood and stardom,
blown on the steel breeze.
Come on you target for faraway laughter, come on you stranger,
you legend, you martyr, and shine! 

Finalmente Erwan se quedó dormido, recostando, sin ser consciente de ello, su cara sobre el teclado de su portátil… Erwan se había inscrito en el Maratón…!! La noche reinaba alrededor…

Continuará....

PRÓXIMO DOMINGO 21 DE NOVIEMBRE PUBLICACIÓN DEL CAPÍTULO 4:

LA TORMENTA PERFECTA

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jueves, 11 de noviembre de 2010

Erwan o el Maratón definitivo - Capítulo 2: Un encuentro casual...

Esa mañana, Erwan salió a correr siguiendo su costumbre... Nada perturbaba su rutina diaria. De pronto la vio llegar... Desde muy lejos intuyó su figura casi desdibujada por efecto de la distancia… En un primer momento no reparó en ella, no le dio mayor importancia, estaba absorto en sus pensamientos... Cada día se cruzaba con varios runners con los que intercambiaba un gesto apenas perceptible como saludo circunstancial. Un gesto al que algunos ni siquiera respondían… Así que ese encuentro iba a ser un simplemente un momento casual mas…

La distancia entre ambos iba disminuyendo por momentos.. Con una cadencia sutilmente acompasada ella se fue aproximando. Erwan se fijó, sin poder evitarlo, en su elegancia al avanzar, cada zancada era como un salto entre algodones, como si apenas acariciara el asfalto con sus zapatillas… Y sin encontrar una explicación lógica en el instante en que se cruzaron, Erwan se quedó durante una fracción de segundo mirándola a través de sus cristales reflectantes y no pudo reprimir un gesto espontáneo, girándose hacia su izquierda, al pasar junto a ella… En ese mismo instante, como si ella hubiese percibido ese impulso a través del aire, ella esbozó una muy tímida sonrisa, tan leve como delicada, pero que a Erwan le sumergió en un infinito horizonte azul y limpio como un amanecer cristalino... Fue algo muy fugaz, casi imperceptible, como un luminoso impacto. El pulsímetro de Erwan, la sofisticada tecnología una vez más, había sido testigo puntual del encuentro y había registrado en sus gráficos ese instante mágico….

Esa mañana, Erwan salió a correr siguiendo su costumbre... 

El trayecto de ambos no se detuvo. Ella fue alejándose con una espontánea cadencia y él, aun sorprendido, no pudo reprimir la tentación de girarse de nuevo para contemplar su esbelta silueta diluyéndose en la distancia… Erwan no alcanzaba a entender esa reacción imprevista... Él, siempre tan frío y calculador...!! No se explicaba por qué su presencia inesperada le había afectado de esa forma tan súbita. Durante los siguientes kilómetros Erwan fue recreándose y dibujando en su memoria todos los detalles que recordaba de ese fugaz encuentro... Ella iba vestida con unas mallas negras y una camiseta azul, de un delicado azul pastel. Su pelo caía justo por encima de sus hombros y balanceaba al viento. Sus ojos... Cómo serian aquellos ojos...? Su mirada había permanecido oculta tras unas gafas de sol de cristal azul.... Quizás a juego con su indumentaria deportiva, se aventuró a pensar Erwan, esbozando en su interior una ligera sonrisa de complacencia...

No supo encontrar un razonamiento lógico pero durante el resto del entrenamiento estuvo totalmente inmerso en esas elucubraciones... Quien será..?? Correrá habitualmente...?? Lo cierto -pensó Erwan- es que tiene estilo al correr..!! Su sonrisa tiene un gesto muy especial..!! Y a partir de ese fugaz encuentro y durante los minutos sucesivos la música que sonaba en su MP3 le transmitió una avalancha de vibraciones hacia algún tiempo olvidadas... Quizás fue una casualidad pero las piezas que iban sonando a partir de ese momento parecía que le daban alas al correr, le dotaban de una energía inusitada… El coctel musical era ciertamente algo explosivo... Una mezcla incendiaria de Led Zeppelin, Alice Cooper y Black Sabbath...

Erwan regresó a su punto de origen... Sudoroso y con sus músculos en tensión. La ducha correspondiente sirvió para asimilar la pequeña experiencia vivida, ese encuentro casual… Después volvió a la rutina diaria, a sus responsabilidades cotidianas, a su inevitable quehacer profesional… A su vida de cada día, en definitiva….

Esa noche, mientras Erwan esperaba conciliar el sueño, volvió a rememorizar como en un película virtual, el instante acontecido esa mañana durante los kilómetros de entrenamiento… No sabía porqué pero esa circunstancia le había ocurrido muchas veces anteriormente y nunca antes había reparado en ello… Era algo diferente... Era su imagen, era su sonrisa…. No podía dejar de pensar en aquel momento… Aunque interiormente se repetía una y mil veces que no tenía ninguna importancia, que evidentemente era él mismo quien magnificaba el encuentro por su propia necesidad de estímulos. Al fin y al cabo había sido simplemente un saludo de cortesía…. Nada más...!!

Al día siguiente Erwan se despertó a la hora de costumbre e inició el mismo ritual previo a su entrenamiento diario…. Curiosamente en el momento de elegir su indumentaria deportiva pensó en la posibilidad de que se repitiera el encuentro con la runner desconocida y quizás valorando esa posible coincidencia quiso causar buena impresión… Así que se decidió a utilizar una de sus prendas deportivas favoritas y tuvo especial interés en conjuntar el resto de indumentaria…. Estaba algo impaciente por empezar su entrenamiento diario….

A la hora de costumbre, conectó su GPS a los satélites que orbitaban el planeta y, sin olvidar ninguno de los complementos previamente seleccionados para su entrenamiento, inició su trayecto... Ese día empezaba su recorrido algo más tarde de lo acostumbrado y el Sol ya emitía sus primeros y aun tenues rayos sobre el asfalto. Así que Erwan se ocultó bajo sus gafas de sol resplandecientes y empezó a correr... Inició su trayecto matinal…. El Sol cada vez erigía su cetro con mayor majestuosidad y el azul del mar parecía atravesado por miles de agujas de acero. Erwan corría con un ritmo cómodo y totalmente relajado, sin ningún tipo de presión. Su mente estaba en proceso de ignición y su sistema analítico apenas empezaba a funcionar... Los kilómetros iban sucediéndose uno tras otro sin nada que alterase la dinámica establecida... Erwan, en su interior, iba sopesando la posibilidad de reeditar el encuentro del día anterior… No podía evitarlo, era una sensación que le superaba cada metro que avanzaba, su mirada escudriñaba la lejanía en busca de una silueta determinada que fuese reconocible para él… El reloj indefectiblemente iba marcando los minutos, su Garmin 405 indicaba sistemáticamente los km recorridos... 10, 11, 12... Y en ese preciso momento, al final de una recta inacabable intuyó una silueta que se balanceaba en la distancia y creyó reconocer ese estilo de zancada tan peculiar... Aún estaba lejos y era muy fácil equivocarse pero su corazón dio un vuelco imprevisto… De forma instantánea aceleró el paso, sus ojos se iluminaron con un brillo diferente… Ella, la mujer desconocida, se iba acercando en dirección contraria… Erwan decidió prepararse para obsequiarle con la mejor de sus sonrisas al tiempo que le mostraría explícitamente, con un gesto estudiado, su complacencia al recordar en encuentro del día anterior...

Ella, estaba ya a pocos metros, era el momento que Erwan, expectante, estaba esperando….. Pero súbitamente su expresión cambió…. Si alguien hubiese visto su cara en primer plano se hubiese percatado de forma evidente de su decepción... La corredora desconocida que tenia frente a él no era quien esperaba. Pasó a su lado, siguiéndola con la mirada sin ocultar su inevitable desencanto…. Quizás había sido un iluso y nunca más volvería a cruzarse con ella… Era una sensación algo absurda y Erwan lo sabia….. Un simple encuentro casual era un hecho insubstancial y no podía generar en él tanta ansiedad... O quizás Erwan había captado algún tipo de mensaje codificado capaz de activar en él esa especie de ansiedad incontrolable...?

Sea como fuere, Erwan siguió corriendo, quedaban apenas 2 km hasta el final del recorrido. Así que decidió que lo mejor era intentar distraer su mente con otras disquisiciones, quería alejar de sí el malogrado encuentro, no tenía sentido comportarse quizás como un adolescente.. Era una sensación incómoda para él... Un curtido corredor de Maratón...!!

Llegaba al final de su trayecto y empezaba ya a aminorar la marcha, sudoroso y algo agotado, estaba convencido que ese día su misión ya había concluido… Sus sentimientos eran algo contradictorios, se sentía satisfecho por los kilómetros recorridos pero al tiempo algo abatido emocionalmente... Era una mañana atípica con un cúmulo de circunstancias inesperadas...

De pronto, a sus espaldas, escucho el sonido inconfundible de unas zancadas perfectamente sincronizadas, no supo encontrar una razón válida pero de forma instintiva, como si alguien hubiera pulsado un resorte, Erwan se giró sobre sí mismo y antes de concluir ese mismo movimiento se encontró con ella... Su ritmo era rápido y parecía desplazarse en brazos del viento... De nuevo ese instante fue una imagen fugaz, apenas una fracción de segundo... Tuvo tiempo tan sólo de intentar un gesto de sorpresa y lanzar al aire un tímido: Hola..!! Ella no tuvo tiempo de responder o quizás no lo considero oportuno pero al pasar junto a él volvió a obsequiarle con esa sonrisa tan especial que el día anterior le había impactado... Ella sonrió y no se detuvo... Siguió su camino hacia delante con determinación. La estela de su figura dejó un flujo de aire mágico que Erwan aspiró profundamente y le pareció como una brisa divina…. De forma instintiva cerró los dos puños y gritó para sus adentros: Bien…!! La he visto…!! Es ella…!!!

Y ella se perdió en la lejanía… Sin solución de continuidad… Erwan le siguió con la mirada escudriñando cada gesto suyo, estudiando cada movimiento, analizando cada balanceo de sus brazos hasta que la perdió de vista… Un día perfecto, pensó…

Su ritmo era rápido y parecía desplazarse en brazos del viento... 

Ahora ya podía alimentarse durante el resto de la jornada con el recuerdo de su nuevo encuentro… Ese fue el principio de una serie de encuentros esporádicos que iban sucediéndose prácticamente a diario... Erwan salía en busca de sus kilómetros diarios con la esperanza de cruzarse con la corredora desconocida y esperaba ansioso el momento estelar, apenas un segundo, de ese saludo fugaz: Hola..!! y de la respuesta de ella... Siempre un sonrisa y un leve gesto con la cabeza…. Erwan había estado tentado en más de una ocasión de dar media vuelta y seguir a su desconocida corredora, ir tras ella y abordarla... Pero algo se lo impedía, algo le frenaba, no quería romper ese momento mágico, no quería ninguna interpretación errónea que pudiera incomodar a su compañera circunstancial…. Así que durante algunos días se limitó a mantener ese encuentro puntual durante los entrenamientos matinales… Al finalizar el día Erwan detenía unos momentos sus pensamientos, ya a punto de conciliar el sueño reparador, y recreaba esos instantes vividos en los fugaces encuentros con ella... Dibujaba en su mente su delicada sonrisa, su imagen al viento, su silueta desplazándose, el vaivén de su cabello acariciando su espalda...

Erwan hacía algún tiempo que no entrenaba en serio, como el acostumbraba a decir, quizás le faltaba alguna motivación especial para afrontar su próximo Maratón…. El hecho de correr y todo lo que ello comportaba llenaba una parte importante de su vida, pero el Maratón, la épica del Maratón era un nivel superior en el escalafón, era como un renacer después del letargo invernal, era como sumergirse en una eclosión de energía y motivación… Pero hacía algún tiempo que Erwan no encontraba ese aliciente en el desarrollo de su vida cotidiana... Entrenaba cada día, con una rígida disciplina, si…. Pero lo hacía sin ningún objetivo concreto, entrenaba como sustento vital, como alimento de su vida… Aun así el Maratón llamaba cada día a su puerta con inusitada perseverancia sin encontrar por el momento una respuesta positiva….. Su llamada era reconocida pero todavía estéril....

La vida continuaba su devenir y para Erwan sus entrenamientos diarios eran como un bálsamo que por unos minutos le inundaba y acrecentaba la frecuencia de sus latidos y de esta forma le permitía mantener en su mirada una llama imperceptible pero constante…

Ese encuentro matutino con ella se había convertido ya en una cita ineludible en su agenda diaria… Nunca antes se habían detenido el uno junto al otro, nunca antes el contacto había sido más extenso que esa décima de segundo que se tarda en intercambiar una saludo de cortesía, una sonrisa y un: Hola..!! Con los labios apenas entreabiertos... Pero ese día fue diferente...

Erwan había finalizado su entreno diario, había dado buena cuenta de sus 15 km de rodaje y su estado de ánimo ese día no estaba en su mejor momento... Su mente dispersa no acertaba en encontrar un punto de referencia, además no se había cruzado con ella, no había tenido la oportunidad, ni siquiera por unos instantes, de recrearse en esa imagen que ya tenía grabado a fuego en su interior... Ese día ella no había acudido a su encuentro diario...

Iba andando con la mirada anclada en el suelo... Erwan se dirigía de vuelta a casa, elucubrando sobre todo lo que el resto de la jornada iba a depararle... Cuando al llegar al punto de inicio de su habitual entreno pensando ya en despojarse de la sudorosa equipación y en beber un trago largo de agua con sales minerales... Cuando al levantar la vista apenas a unos 30 metros frente a él, la vio... Ella estaba semi estirada en el suelo haciendo los preceptivos estiramientos musculares... Erwan no supo cómo reaccionar, pero siguió caminando en dirección hacia ella como si estuviera guiado por un mecanismo remoto... Un par de metros antes de llegar a su lado se detuvo y esbozó una ligera sonrisa...

- Hola..!! - Dijo Erwan- 
- Hola..!! - Respondió ella entre movimiento y movimiento -
- Te he visto varias veces y veo que vas muy rápido… Preparas alguna carrera..?? - Insistió Erwan -
- No, que va…. Sólo corro porque me gusta y me sienta bien...
- Y... corres cada día..? - Preguntó Erwan mostrando su máximo interés -
- Siempre que puedo...

Ella le miró por primera vez directamente a los ojos. Se había desprendido de sus gafas de sol para hacer sus ejercicios con mayor comodidad mientras mantenía una leve sonrisa dibujada en su rostro Una sensación cálida inundó a Erwan cuando reparó en sus ojos, dos esferas azules y cristalinas, en las que se vio reflejado como en un inmenso espejo... Hasta el punto en que Erwan tuvo que desviar su mirada y, como para disimular esa sensación, rápidamente volvió a dirigirse a ella mientras flexionaba su cintura con una elasticidad envidiable... 

- Estirar es muy importante, nos ayuda a evitar lesiones musculares... - Aseguró Erwan -
- Sí, claro. los estiramientos son básicos...!! Y tú, corres habitualmente, no..? Tienes pinta de ser corredor. Se os distingue enseguida...! - Respondió ella -

Ante esa afirmación inesperada Erwan titubeó un poco y de pronto lo dijo…

- Sí, es que estoy preparando un Maratón..!! (Sabía que no era cierto, pero quizás quiso sorprenderla, impresionarla o darse un poco de importancia)
- Un Maratón..? - Dijo ella, sonriendo con cierto asombro - Eso es algo muy fuerte..!! - Exclamó - Yo nunca he corrido más de 45 minutos sin detenerme…!!
- Bueno, sí... Es algo fuerte pero es toda una experiencia. Yo ya he hecho algunos antes... - Se jactó Erwan -
- Un Maratón..!!. - Ella seguía manifestando su sorpresa - Pero eso supone correr durante varias horas, no...? 
Erwan había conseguido que ella se interesara en la conversación y se esforzaba por mantener su nivel de atención... 
- Sí, actualmente yo tardo entre 3 horas y tres horas y media... Aunque hay quienes están 4 y 5 horas corriendo...
- Qué pasada..!! Y cuando vas a correr el Maratón..? - Ella parecía cada vez más interesada en la cuestión -
Erwan se esforzaba por ocultar cierto nerviosismo… Tuvo que utilizar todos sus recursos para encontrar una salida digna y recordó que en apenas un mes se celebrada un Maratón en una ciudad cercana..
- Pues verás - le dijo Erwan - El próximo mes muy cerca de aquí...
- Y debes entrenar muy duro no…?
- Sí, claro... Para terminar un Maratón en condiciones hay que prepararlo a fondo...
- Bueno, pues nada... Ánimo y buena suerte con tus entrenos… Adiós..!! - Le dijo ella no sin antes obsequiarle con esa sonrisa que le tenía entregado - 
- Hasta la próxima..!! - Se despidió Erwan aun sorprendido por el giro inesperado que había tomado la conversación en apenas un par de minutos - 

Y Erwan se quedó en pie viendo como ella se alejaba trotando tranquilamente y con ademán despreocupado...

Erwan inició el camino de vuelta. Estaba algo confuso por el cúmulo de sensaciones que en unos instantes se habían generado en su interior… Ella era simplemente genial..!! Erwan había encontrado una auténtica fuente de inspiración… Quizás era algo atrevido pensar que a ella realmente le había interesando su conversación y que había quedado impresionada con sus comentarios sobre el Maratón... Pero lo cierto es que a partir de ese momento Erwan finalizó una mañana de entrenos con una radiante sensación de plenitud. Sentía en su interior una motivación nueva, unas renovadas energías...

Continuará....

ENLACE AL CAPÍTULO ANTERIOR


EL PRÓXIMO DOMINGO 14 DE NOVIEMBRE PUBLICACIÓN DEL CAPÍTULO 3: 

LA LLAMADA DEL MARATÓN

domingo, 7 de noviembre de 2010

Erwan o el Maratón definitivo - Capítulo 1: Una mañana cualquiera de un día normal...

INTRODUCCIÓN

Durante mucho tiempo he estado dudando sobre la conveniencia de escribir o no está historia... Creo que finalmente me he decidido porque es quizás demasiada la carga emocional que supone el hecho de llevar cada día de mi vida ese nudo en mi interior y en la imposibilidad de no pensar en ello cada vez que salgo a correr... Sí, porque yo también soy corredor, también soy maratoniano y todo lo que relataré a continuación también forma parte de ese mundo que conocemos a fondo todos los corredores... Por tanto, estoy convencido que muchos de vosotros os sentiréis de una forma u otra identificados con muchas de las situaciones y los hechos que os voy a descubrir... 

Hace algún tiempo conocí personalmente a Erwan, nuestro protagonista, y más allá de todo lo que os voy a contar, mas allá de desvelar una parte importante de esta sorprendente historia, más allá de todo lo que humanamente os pueda explicar... Aún así, sé que existe una persona en algún lugar que jamás entenderá lo que pasó, que por siempre tendrá ese interrogante presente en su vida, que jamás tendrá una respuesta... y quizás sea mejor que nunca llegue a conocer la realidad de los hechos...

Juzgad vosotros mismos al final de la historia.. Para mí no ha sido fácil en absoluto sentarme a escribir lo acontecido y, a pesar de todo, aun cada noche me planteo si debería dar el paso definitivo, encontrar a esa persona y decirle que...

Por último, antes de empezar, solamente quiero que tengáis presente que este relato está basado en algunos hechos reales... (Pero aun no comprobados...)

CAPÍTULO UNO 

UNA MAÑANA CUALQUIERA DE UN DÍA NORMAL...

Una mañana cualquiera de un día normal impreso en un anónimo calendario... La noche había sido desapacible y un poco revuelta, no sólo porque se había desatado una tormenta eléctrica importante acompañada de incesantes cortinas de agua cuyo impacto en los tejados se había convertido en una especie de desbarajuste sonoro, sino porqué, algo que en Erwan no era habitual, le había costado mucho esfuerzo intentar conciliar el sueño, realmente tuvo que insistir en el empeño... No había encontrado una postura cómoda en su cama y su mente se negaba a desconectar a pesar de sus intentos... Estaba constantemente en "update" y el "stand by" no respondía a sus requerimientos. Aún así, la rutina diaria le permitía disolver gran parte de sus pensamientos más radicales a través del transcurso de las horas y ocupaba, incluso a veces creía que engañaba, su mente con las circunstancias más intrascendentes que acontecían a su alrededor...

Desde que hace algún tiempo Erwan tomó la decisión de intentar desconectar de su vida anterior se había convertido, conscientemente, en una persona solitaria, apenas se relacionaba más allá de sus ocupaciones profesionales, prácticamente no tenia amistades y apenas conocidos. Necesitaba, durante algún tiempo, de la complicidad de su soledad buscada... Quizás tenía miedo de dejarse vencer por sus propias reflexiones, quizás no quería enfrentarse realmente a su propia existencia, a su propia realidad... Quizás confundía su propio temor con el ansia de romper los límites y dejarse llevar....

Durante unos segundos fijó su mirada en el fondo de su habitación aun en penumbra... 

Instantes antes de que sonara el despertador Erwan se levantó con cierta lentitud y, durante unos segundos, fijó su mirada en el fondo de su habitación aun en penumbra... Se vio a sí mismo como una imagen desdibujada e indecisa... Era una visión de lo más habitual.... Así que decidió que lo más aconsejable y conveniente era calzarse sus zapatillas de running y lanzarse a la calle... Quería correr una vez más... Era como el deseado despertar después de una noche inquieta. Su cuerpo, sus músculos, sus neuronas estaban aun aletargadas, sus biorritmos estaban por los suelos. Pero en su interior una fuerza desconocida le pedía a gritos correr, correr más rápido, correr más lejos, correr únicamente... Erwan sabía que la imperativa necesidad de correr no era una especie de huida hacia ninguna parte. Correr se había convertido en un hecho vital indisolublemente unido a su razón de ser, a su estilo de vida, a sus propios genes... Era su dosis diaria de reencuentro consigo mismo durante unos minutos, horas a veces. Mientras corría se sumergía en otra dimensión, se quedaba como absorto tan sólo escuchando el latido acompasado en su pecho donde el tiempo parecía detenerse y se sumergía entonces en una atmósfera en la que ciertamente respiraba con comodidad.... Era su hábitat natural, un lugar en el que Erwan se sentía cómodo…

Se situó frente a su arsenal de ropa técnica perfectamente ordenado en su armario favorito: mallas cortas, pantalones, camisetas, zapatillas.... Había donde elegir... Colores y diseños variopintos. Casi uno para cada estado de ánimo... Fue revolviendo entre la ropa del estante y finalmente se decidió. Su indumentaria de hoy sería una combinación de rojo y negro. En el fondo toda esa fase de investidura previa era como una especie de ritual. Se miró al espejo una vez equipado y se vio a si mismo aun somnoliento, aún disperso en sus pensamientos... Lanzó una rápida mirada a su alrededor. Todo estaba todavía en silencio, la mayoría de gente aun estaba descansando... Se oían revolotear algunos pájaros en los balcones... Sólo eran las 6:45 de la mañana... Pero Erwan necesitaba empezar a correr. Era una adicción o era una costumbre...? No importaba, era algo que nunca cuestionaba, su mente iba poco a poco desperezándose y le exigía su dosis diaria de endorfinas....

Su vida era una especie de bucle continuo... Un inicio y un final marcado en el calendario y un constante aleteo de proyectos, de acciones y encuentros pendientes... Correr, el simple hecho de correr, no era una liberación, era tan solo un paso más en el camino hacia no sabía dónde, en el camino hacia el devenir de la vida. En todo caso un camino sin vuelta atrás...

Una vez equipado para la ocasión, se sintió un poco mejor, algo más a gusto consigo mismo... Fue hacia el frigorífico y mecánicamente extrajo un tetrabik y bebió un sorbo de zumo de naranja. Ese era su único desayuno antes de lanzarse a devorar kilómetros como un poseso... Estaba ya en el lugar elegido para iniciar su recorrido. Sus ojos acostumbraban a refugiarse tras el espejo plateado de sus gafas de sol... La luz excesiva le resultaba un elemento incómodo, agresivo incluso en algunos momentos. Sus retinas se quejaban cuando la claridad imperaba. Siempre había preferido la penumbra como escenario de fondo...

Miró al frente… Ese día, como tantos otros, el mar se presentaba ante él con cierto desasosiego.. Erwan fijó su vista en la lejanía del horizonte mientras, metódicamente, tensaba con firmeza el lazo de sus zapatillas y después, con sus dedos índice y pulgar desbloqueaba la banda táctil y activaba el “on” de su GPS. Un instrumento que se había convertido para él en un compañero inseparable, en cómplice de sus salidas y del que había llegado a pensar incluso que tenía una cierta dependencia, que no alcanzaba a explicarse, pero que al tiempo le era atractiva… Le encantaba el uso de la tecnología, analizar los gráficos, observar los porcentajes, comparar los ritmos...

Cada día el mismo y necesario ritual... Mientras sus pensamientos más profundos giraban en círculos concéntricos como un carrusel de contradicciones en movimiento… Erwan se esforzaba en pensar que su dinámica de vida era algo relativamente normal, como la de miles de personas que cada día se esfuerzan intentando encontrar un poco de complicidad en los demás, pero que ese propio deseo les dificulta o les impide obtenerla... Erwan intentaba asumir sus propias incertidumbres... 

En ocasiones se centraba durante algún tiempo en hallar una autodefinición razonable de sí mismo.. Erwan no se consideraba una persona feliz por naturaleza. La felicidad, para él, era un concepto demasiado etéreo. Quizás se obcecaba demasiado en sus propias ambiciones, quizás se había convertido en alguien algo alejado de la realidad cotidiana, un poco absorto en sus propias disquisiciones… Un poco alejado, en todo caso, de la realidad de los demás, pero no de la suya propia… Vueltas y más vueltas a las mismas ideas.... Vueltas y más vueltas para volver de nuevo al punto de partida... Y volver a iniciar el mismo ciclo… Atrapado en una espiral continua...

Erwan empezó a correr lentamente con un ritmo acompasado. Buscando siempre la cadencia adecuada que le permitía recrearse en el entorno del recorrido... Sólo estaba rodando, dejándose ir, marcando el camino sin premeditación. No estaba inmerso en ningún plan de entrenamiento para ningún Maratón, no tenía ninguna exigencia para cumplir con tiempos predeterminados, con ritmos de carrera ni con minutos por kilómetro… Y no sabía si esa circunstancia le satisfacía o le molestaba. Era su circunstancia… Y simplemente convivía con ella de la mejor manera posible…

Sólo estaba rodando, dejándose ir, marcando el camino sin premeditación... 

Cada mañana realizaba el mismo trayecto y para Erwan esos kilómetros de recorrido significaban algo más que una motivación puramente física. Eran algo parecido a la mínima dosis diaria imprescindible para seguir adelante, para mantener la frente alta... Su existencia era así, su rutina de vida era esa y no podía cambiarla de pronto, con un simple chasquido de los dedos de su mano. Sus conversaciones consigo mismo, al menos, le permitían expresar sus propias dudas e incertidumbres en silencio...

Los km. se sucedían uno tras otro sistemáticamente, poco a poco se sentía algo mas aliviado... Como si su carga emocional se fuese aligerando en cada tramo del recorrido y así una vez más, Erwan finalizaba su entreno diario... Llegaba al final del recorrido después de 1 hora y 15 minutos y unos 16 kilómetros de distancia y volvía a estar situado en el punto de partida... Lo cierto es que poco o nada había cambiado... Pero quizás Erwan se sentía algo mejor, su estado de ánimo había experimentado una ligera mejoría... Aunque sabía que esa sensación era perecedera y que pronto el mundo volvería a situarle indefectiblemente en su lugar....

Erwan se había preguntado muchas veces qué era lo que realmente estaba buscando... Se había interrogado sobre su propio objetivo en la vida. Se había preguntado si realmente había conseguido aprender algo de los errores cometidos anteriormente.... Se preguntaba qué dirían los demás si realmente plasmara sus pensamientos en palabras, si los transformara en pura dialéctica... Se preguntaba tantas y tantas cosas que al final únicamente encontraba el eco de su propia voz cuando corría... Corría solo y en silencio... Y corría cada vez más rápido...

Un día, otro día, un día más……Siempre el mismo procedimiento, el mismo ritual….. Siempre en busca de su propia realidad… Sus Brooks Glycerin eran cómplices constantes de sus propias disquisiciones. Más de 1.000 kilómetros las contemplaban y ellas seguían allí, a su lado, como fieles compañeras manteniéndose impertérritas ante el paso del tiempo…

A veces Erwan cargaba su MP3 con algunas de sus canciones favoritas… La música siempre había sido una parte especialmente significativa en su vida, en concreto el rock de la década de los 70. A través de la música Erwan interpretaba sus propios mensajes y se dejaba llevar... Incluso a veces esa música le inyectaba la dosis suficiente de adrenalina o de melancolía para avanzar unos kilómetros más, unos metros más… De pronto sonaban piezas como 20Th Century Squizoid Man de King Crimson, Lust for Life de Iggy Pop, Heores de Bowie o Dandy In The Underworld de Marc Bolan & T.Rex… Títulos que de alguna forma estaban integrados en su pasado, sonidos que tenia incrustados en su memoria... Y era entonces cuando imperceptiblemente sus pulsaciones se acrecentaban, su Garmin 405 indicaba un ritmo más vivo y Erwan inspiraba a fondo y se dejaba llevar durante unos minutos como si estuviera incluso más que corriendo, levitando sobre el asfalto…

Continuará...

Próximo domingo día 7 de noviembre publicación del CAPÍTULO 2: UN ENCUENTRO CASUAL... 
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